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🧊 ¿En realidad sirve meter la cara a los hielos?

🧊 ¿En realidad sirve meter la cara a los hielos?

 

No es una moda nueva, pero sí un hábito que ha resurgido con fuerza. Desde celebridades hasta creadores como Ashton Hall, miles de personas están comenzando sus días metiendo la cara en agua con hielos. ¿Biohacking real o teatro matutino para TikTok?

La ciencia sugiere que hay más fondo que forma.


🔬 ¿Qué sucede cuando sumerges tu rostro en agua helada?

Lo que estás activando se llama el reflejo de inmersión, una respuesta evolutiva que se dispara cuando el rostro entra en contacto con agua fría. Este reflejo desacelera el ritmo cardíaco, estimula el nervio vago y activa el sistema parasimpático: en pocas palabras, te lleva de un estado de estrés o sobreexcitación a uno de calma profunda.

Este mecanismo está bien documentado en fisiología. Lo interesante es cómo puede aprovecharse estratégicamente como un biohack para calmar la mente, frenar la ansiedad o incluso recuperar el enfoque después de una situación estresante.


🧠 Beneficios cognitivos (y por qué tu cerebro lo agradece)

Además del efecto calmante inmediato, la exposición al frío —aunque sea localizada— aumenta la liberación de noradrenalina y dopamina. Así lo ha explicado el neurocientífico Andrew Huberman (Stanford): estos neurotransmisores mejoran el estado de alerta, la motivación y la claridad mental.

Y no necesitas sumergirte en una tina de hielo. En palabras del propio Huberman: “Un minuto de exposición al frío bien tolerado, como meter la cara en agua con hielo, puede generar una cascada de efectos neurobiológicos positivos.”


🧊 Cómo aplicar este biohack (sin complicarte la vida)

No necesitas un ritual extremo. Solo esto:

  1. Llena un bowl grande con agua y bastante hielo.

  2. Mete tu cara durante 15–30 segundos. Puedes repetir 2–3 veces.

  3. Respira profundo mientras lo haces. La clave es tolerar el estímulo, no pelearlo.

Hazlo cuando:

  • Te sientas abrumado o ansioso.

  • Quieras “resetear” tu estado mental antes de una reunión o tarea importante.

  • Te cueste pasar del modo disperso al modo enfoque.


🎯 ¿Y qué tiene que ver Ashton Hall con todo esto?

El creador se volvió viral por mostrar su rutina a las 3:52 a.m., en la que uno de los pasos clave es sumergir su cara en hielo. Más allá de lo performático, esta parte tiene una base válida: es un atajo fisiológico para activar el sistema nervioso y enfocar la mente.

La clave, como siempre, está en entender el por qué… y en usarlo con intención.


A veces no necesitas más fuerza de voluntad. Solo agua fría y 30 segundos de decisión.

Hasta la próxima,
– El equipo de Dumo Labs
Science Backed Performance.


Referencias:

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